Las quinielas tenían razón: la irlandesa Jessie Buckley (Killarney, Irlanda, 1989) ha recogido su primer Globo de Oro a mejor actriz en la categoría de drama. Su interpretación de Agnes Shakespeare en Hamnet, drama histórico dirigido por la cineasta Chloé Zhao y coescrito junto a Maggie O'Farrell, basado en la novela homónima de la escritora, le ha valido el aplauso de la crítica y el premio a la mejor actriz en los Critics Choice Awards 2026. Ahora su conmovedora visión de la mujer de William Shakespeare la convierte en la inesperada protagonista de la temporada de premios, otorgándole el reconocimiento de la Asociación de la Prensa Extranjera en los Golden Globes y, posiblemente, el Oscar.
A sus 36 años y a pesar de haber logrado una nominación a la estatuilla en 2022 por su papel de actriz de reparto en La hija oscura, basada en la novela de Elena Ferrante, es casi una desconocida para el gran público. Parte de la culpa la puede tener su fijación por cambiar de forma constante el color de su pelo –en la promoción de Hamnet ha saltado del moreno al rubio pasando por tonos intermedios–, pero, sobre todo, su reticencia a encarnar el tipo de actriz que comparte su día a día en redes sociales (ni siquiera tiene Instagram) y vive de evento en evento. A pesar de mantener un perfil bajo, su talento y personalísimo estilo han llamado la atención de la industria de la moda. Se ha sentado en el codiciado front row del Loewe de Jonathan Anderson, no faltó al desfile debut de Matthieu Blazy en Chanel e incluso desfiló para Simone Rocha en su colección primavera-verano 2020. La estilista Danielle Goldberg, al frente de las apariciones de Greta Lee o Ayo Edebiri, es la responsable de sus looks convirtiendo su estilo en uno de los más refrescantes de Hollywood. Dior, Chanel, Valentino o The Row son algunas de las prestigiosas firmas que están detrás de su tour de promoción de Hamnet y de sus recientes alfombras rojas dejando claro que atrás quedan sus looks más excéntricos (en la gala Met de 2022 incluso lució un bigote falso) para dar comienzo a una etapa de sofisticación. En los Globos de Oro así lo ha demostrado con un diseño azul celeste de Dior con zapatos a juego de Jimmy Choo.
Este nuevo capítulo estilístico coincide con uno de sus momentos más álgidos en lo profesional y lo personal. Hace escasos meses, la actriz dio luz a su primera hija, a quien llevó a ver recién nacida la primera proyección de Hamnet. Junto a esta película, en la que comparte pantalla con el actor del momento, Paul Mescal, y que llegará a los cines españoles el próximo 23 de enero, la irlandesa tiene pendiente de estreno The Bride! (¡La novia!), una esperada cinta de terror y ciencia ficción dirigida por Maggie Gyllenhaal y protagonizada por Christian Bale como Frankenstein y la propia Buckley como su novia, que verá la luz en marzo en nuestro país.
Con quince años de carrera impecable tras participar en el talent show I'd do Anything, acumula a sus espaldas títulos alejados de los grandes taquillazos y también papeles en series de televisión tan aclamadas como Taboo, Fargo o Chernobyl. Formada en la Real Academia de Arte Dramático, protagonizó distintas obras de teatro antes de que llegara su gran momento con Wild Rose (2018), de Tom Harper, por la que fue nominada como mejor actriz al BAFTA. Ahora su interpretación de la enigmática esposa de Shakespeare (ni siquiera está claro cual es su verdadero nombre, aunque se cree que Anne Hathaway) y la vida conyugal del autor más célebre de la literatura promete darle, por fin, el reconocimiento global –y los premios– que merece. Tal y como escribe David Fear, de Rolling Stone, en su crítica de la película, "aunque la gente seguirá alabando Hamnet durante meses… se hablará de la actuación de Jessie Buckley durante años".
El vestido de Dior con el que Jessie Buckley ha recogido su Globo de Oro
Dicen que los vestidos de las nominadas convertidas en ganadoras se convierten en talismanes para sus portadoras. Siguiendo esa teoría, desde ahora el vestido azul de Dior que Jessie Buckley lució sobre el escenario de los Golden Globes 2026 será un talismán. "Es un vestido asimétrico sin tirantes confeccionado en jacquard de seda, con un efecto bordado sobre una base de satén", cuentan desde la maison. Confeccionado a mano con ese savoir faire que impera en el taller de un Dior capitaneado por Jonathan Anderson, recopilamos las imágenes de cómo se hizo esta delicada pieza.



















